Marbella es una típica ciudad española: tras haber sido habitada por los romanos, algunos siglos más tarde fue invadida por los musulmanes, para resultar posteriormente una muy importante ciudad cristiana. De hecho, aunque a partir de la década del ’50 el desarrollo urbano ha sido incesante y muy diferente del precedente, aun conserva los vestigios de aquellos lejanos tiempos. Sobre todo en el casco antiguo, las huellas de la antigua civilización que vivió sobre esas tierras son evidentes.
Entre la hermosa ciudad de Málaga y el famoso Estrecho de Gibraltar, a orillas del Mar Mediterráneo, encontrará la ciudad de Marbella, bañada por las aguas en uno de los balnearios más exclusivo del mundo y donde el sol nunca deja de brillar. Los visitantes de este destino paradisíaco coindicen: no existe otro lugar semejante en el mundo. Así, en un hotel marbella encontrará las condiciones necesarias para relajarse al máximo y descansar como corresponde.
En plan de relajarse, es muy probable que encuentre, a poco de interiorizarse en su gastronomía que donde la huella española es indudable es en la cocina típica de la ciudad. A la siempre bien ponderada cocina malagueña se le adicionan algunas características propias del lugar y dan por resultado ciertos platos que debería degustar mientras se aloje en un hotel en marbella, entre ellos la sopa de ajo, el gazpachuelo, la ensalada malagueña o la de pimientos asados.
Como digna ciudad portuaria, los pescados que encontrará en algunos platos elaborados y siempre deliciosos, como por ejemplo el jurel, el cazón, los calamares o las coquinas. Propios de la zona, los guisos (de almejas, de arroz o fideos) complementarán a la perfección sus comidas.
En sus próximas vacaciones, ya lo sabe: hotel Marbella.